¿Por qué nadie quiere hablar del “elefante en la habitación”?

REF: TR1ES

Existe una expresión en inglés: “Let’s talk about the elephant in the room”, que se refiere a una verdad evidente que todos perciben, pero que nadie quiere enfrentar. En español no es tan común, pero la idea es clara: hay temas incómodos que preferimos evitar.

En el contexto de la fe bíblica, ese “elefante” es una realidad que, aunque muchos perciben, pocos se atreven a examinar con honestidad: las principales religiones que dicen basarse en la Biblia no están enseñando las Escrituras como fueron entendidas originalmente.

Este no es un ataque, sino una invitación a reflexionar con humildad y a volver a la fuente.

El problema: interpretaciones alejadas del origen

A lo largo de los siglos, se han introducido interpretaciones humanas —algunas por ignorancia, otras por tradición, y en ciertos casos por conveniencia— que han ido alejando el mensaje bíblico de su propósito original.

La Escritura misma advierte sobre esto:

Colosenses 2:8

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.”

Desde el principio, el llamado ha sido claro: no seguir tradiciones humanas, sino la Palabra de Dios.

Principios fundamentales que no podemos ignorar

Dios no cambia

Malaquías 3:6

“Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.”

Si Dios no cambia, entonces Sus instrucciones no son temporales ni sujetas a modificación humana.

No se puede añadir ni quitar

Deuteronomio 4:2

“No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.”

Esto establece un límite claro:

👉 Nadie tiene autoridad para modificar lo que Dios estableció.

La Toráh es el fundamento

La palabra “ley” proviene del hebreo Toráh (תּוֹרָה – Torah), que significa instrucción o enseñanza.

Hechos 24:14

“Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas.”

La fe de los apóstoles estaba completamente basada en la Toráh y los profetas.

¿Abolió Yeshúa la Toráh?

Este es uno de los puntos más críticos y más mal entendidos.

Mateo 5:17

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.”

Si Yeshúa hubiera abolido la Toráh, habría contradicho la Palabra de Dios y no podría ser el Mesías.

¿Qué fue lo que realmente se clavó en la cruz?

Colosenses 2:14

“Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.”

Lo que fue clavado en la cruz no fue la Toráh, sino el decreto de condenación por haberla quebrantado.

Es como en un tribunal: la ley permanece, pero alguien paga la sentencia por el culpable.

Yeshúa corrigió tradiciones humanas, no la Toráh

Marcos 7:8

“Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres…”

Yeshúa no vino a cambiar la instrucción de Dios, sino a corregir las distorsiones humanas.

El Shabbat: un mandamiento perpetuo

Éxodo 20:8-10

“Acuérdate del día de reposo para santificarlo… el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios…”

Éxodo 31:16

“Guardarán, pues, el día de reposo… por pacto perpetuo.”

La palabra עוֹלָם (olam) implica continuidad.

No hay ningún texto bíblico que indique que el Shabbat fue cambiado.

Las Fiestas Bíblicas: el calendario profético de Dios

Dios estableció Sus fiestas:

Levítico 23:2

“Las fiestas solemnes de Jehová… son mis fiestas.”

No son “fiestas judías”.

Son fiestas de Dios.

Son proféticas. Las fiestas de primavera apuntan a Su primera venida:

  • Pesaj (Pascua) → muerte de Yeshúa
  • Matzot (Panes sin levadura) → sepultura
  • Bikurim (Primicias) → resurrección
  • Shavuot (Semanas) → derramamiento del Espíritu

De la misma manera, las fiestas de otoño apuntan a Su segunda venida:

  • Yom Teruáh (Fiesta de las Trompetas) → El anuncio del Rey / Su regreso
  • Yom Kippur (Día de la Expiación) → Juicio y arrepentimiento nacional
  • Sukkot (Fiesta de los Tabernáculos) → Dios habitando con Su pueblo (el Reino establecido)

Nadie sabe el día ni la hora, pero sí los tiempos

Mateo 24:36

“Pero del día y la hora nadie sabe…”

Este versículo muchas veces se utiliza para afirmar que Yeshúa puede regresar en cualquier momento—hoy, mañana, la próxima semana o el próximo mes. Sin embargo, una de las cosas más importantes que debemos entender como creyentes es que Dios no obra de manera aleatoria. Él actúa conforme a Sus tiempos señalados (moedim – מועדים), los cuales estableció desde el principio.

Las fiestas bíblicas no son tradiciones simbólicas—son citas proféticas.

Las fiestas de primavera se cumplieron con precisión en la primera venida de Yeshúa:

  • Pesaj (Pascua) → Su muerte
  • Matzot (Panes sin levadura) → Su sepultura
  • Bikurim (Primicias) → Su resurrección
  • Shavuot (Semanas) → El derramamiento del Espíritu

De la misma manera, las fiestas de otoño apuntan a Su segunda venida.

Esto significa que, aunque nadie sabe el día exacto ni la hora, no estamos completamente en la oscuridad.

👉 Podemos entender que Yeshúa regresará durante Yom Teruáh (Fiesta de las Trompetas)—en algún año determinado, en un momento que solo Dios conoce.

Esto nos ayuda a comprender mejor Su advertencia:

“Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.”

Y también la parábola de las diez vírgenes:

“Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.”

Algunas estaban preparadas… y otras no.

👉 El problema no fue la falta de información, sino la falta de preparación.

Entender la naturaleza profética de las fiestas permite al creyente vivir en vigilancia y en alineación con los tiempos de Dios, en lugar de vivir en una expectativa vaga.

Por esta razón, las fiestas bíblicas deberían ser de suma importancia para todo creyente.

Sin embargo, en lugar de estudiarlas y observarlas, muchos las han ignorado o incluso han criticado a quienes lo hacen, llamándolos “judaizantes”.

En realidad, aquellos que entienden las fiestas están reconociendo su importancia profética y su conexión con el mensaje completo de las Escrituras, tal como cualquier otra instrucción dentro de la Toráh.

Alimentos: lo limpio y lo inmundo

Aquí encontramos otro punto clave que ha sido mal interpretado.

Levítico 11:47

“Para hacer diferencia entre lo inmundo y lo limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer.”

La Biblia no deja esto abierto a interpretación:

👉 No todo lo que existe fue creado para ser alimento.

Cuando la Escritura habla de alimentos, se refiere únicamente a los animales puros (טָהוֹר – tahor), es decir, aquellos diseñados por Dios para el consumo humano.

En cambio, los animales impuros (טָמֵא – tamé) nunca son considerados alimento en la Biblia. Estos fueron creados con otros propósitos dentro del equilibrio de la creación, como:

  • Consumir desechos
  • Limpiar el medio ambiente
  • Procesar materia en descomposición

Por esta razón, no son aptos para el consumo humano.

👉 De manera natural, nadie consideraría comer ratas o murciélagos, aunque en algunas culturas lo hagan.

De la misma forma, la Biblia coloca en esa misma categoría a animales como el cerdo, el camarón y otros.

El error ha sido asumir que ahora “todo es alimento”, cuando en realidad:

👉 Dios nunca redefinió como alimento aquello que desde el principio no lo era.

Esto es de enorme importancia entenderlo para interpretar correctamente versículos como el siguiente en donde se menciona la palabra alimento:

Marcos 7:18-23

“Él les dijo: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos.

👉 Aquí Yeshúa se refiere a lo que ellos entendían como alimento, el cual provenía exclusivamente de animales puros, ya que dentro de su cultura y su entendimiento de las Escrituras jamás habrían considerado a un animal impuro como alimento. Es precisamente este tipo de malentendidos lo que ha llevado a muchos predicadores, teólogos y estudiosos a interpretar incorrectamente los textos bíblicos.

Con el respeto que se merecen, es importante reconocer que muchos de ellos han sido formados dentro de sistemas e instituciones que han transmitido interpretaciones distorsionadas durante siglos, ya sea por ignorar estos principios o, en algunos casos, por la conveniencia de individuos u organizaciones que, desde los primeros siglos, se propusieron torcer el sentido original de las Escrituras.

La visión de Pedro: correctamente entendida

Aunque muchos interpretan esta visión como un cambio en las leyes alimenticias, el pasaje donde ocurre es:

Hechos 10:9-16
Pedro tiene una visión de un lienzo que desciende del cielo con toda clase de animales, y oye una voz que le dice: “Levántate, Pedro, mata y come.” Él responde que nunca ha comido nada común o inmundo, y la voz le dice: “Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.”

Sin embargo, el mismo Pedro aclara su significado:

Hechos 10:28
“…Dios me ha mostrado que a ningún hombre llame común o inmundo.”

👉 La visión no trataba de alimentos, sino de personas.

Dios estaba corrigiendo una barrera cultural, no cambiando lo que Él había establecido en la Toráh.

Advertencia sobre “nuevas revelaciones”

Deuteronomio 13:1-3 nos advierte del peligro de seguir mensajes que desvían de los mandamientos, incluso si parecen espirituales.

El verdadero problema

El problema no es la Biblia.

El problema es:

  • Interpretarla fuera de su contexto
  • Separar lo que Dios nunca separó
  • Sustituir la instrucción divina por tradiciones humanas

Mateo 15:14

“…ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.”

Una invitación

Esto no es un llamado a cambiar de religión, sino a algo más profundo:

👉 Volver a las Escrituras

👉 Entenderlas como en el primer siglo

👉 Y vivirlas conforme a la voluntad de Dios

Aplicación práctica

Antes de aceptar cualquier enseñanza:

  • ¿Está realmente en la Escritura?
  • ¿Respeta el contexto original?
  • ¿Está alineada con la Toráh, los profetas y Yeshúa?

Glosario

  • Toráh (תּוֹרָה – Torah): Instrucción divina
  • Shabbat (שַׁבָּת – Shabbat): Día de reposo
  • Olam (עוֹלָם – Olam): Perpetuo, continuo
  • Tahor (טָהוֹר – Tahor): Limpio, apto
  • Tamé (טָמֵא – Tamé): Impuro, no apto
  • Moedim (מוֹעֲדִים – Moedim): Tiempos señalados por Dios

Todas las citas bíblicas están basadas en la Biblia Reina-Valera 1960 (RVR1960).

Que Dios te bendiga,
Ed S.


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